(26 de junio de 2020) Declaración Conjunta de la Sociedad Civil Palestina - Anexión Israelí Actual: la Culminación del Desplazamiento, la Colonización y el Apartheid Israelís

PR/EN/260620/31

Basado en el llamado Acuerdo del Siglo de Trump y  enel nuevo acuerdo del gobierno de coalición israelí para avanzar en la anexión formal de partes significativas de la Cisjordania ya colonizada, el discurso, el análisis y las reacciones que están sobre la mesahan fallado en reconocer y abordar la anexión desde una perspectiva que represente el amplio contexto histórico y legal de Palestina. La anexión israelí de la tierra palestina no es nada nuevo, ni está aislada de la colonización inicial sionista - occidental de Palestina y de la abundante variedad de violaciones continuas de los derechos humanos y crímenes internacionales cometidos por Israel en contra del pueblo palestino. La coyuntura actual constituye meramente una transición de la anexión de facto (oficialmente no declarada) a la de jure (formalmente declarada) - un mecanismo diseñado y utilizado deliberadamente para afianzar y expandir el régimen de colonización y de apartheid de Israel sobre el pueblo palestino, en toda Palestina, bajo Mandato Británico. El hito más reciente para la anexión, es la culminación de la complicidad heredada entre los poderosos estados occidentales e Israel, así como la omisión reiterada por parte de la comunidad internacional de exigir a Israel el cumplimiento de sus obligaciones, lo que le otorga impunidad  para continuar con su régimen de colonización y de apartheid.

En el contexto palestino, la anexión israelí no es una mera violación al derecho internacional humanitario y a las convenciones asociadas a éste, toda vez que este marco legal ha sido diseñado para regular el estado de la ocupación, no para contener o poner fin a la colonización. Más bien, la anexión israelí es parte de una empresa colonial más amplia que comenzó con el movimiento y las milicias sionistas en Palestina, incluso antes de la llamada Declaración Balfour en 1917. Está bien definido en el derecho internacional consuetudinario y codificado, que la adquisición de un territorio como resultado de la amenaza o el uso de la fuerza es ilegal y constituye un crimen internacional asociado con la prohibición del colonialismo. La Carta de las Naciones Unidas, varios tratados y la jurisprudencia relevante demuestran el vínculo entre la anexión y la colonización, el cual difiere completamente de las prácticas de ocupación. Esta distinción entre ocupación y colonización no es meramente una cuestión teórica, sino que es crucial para determinar las obligaciones y responsabilidades de las Naciones Unidas, sus organismos y agencias, así como de terceros Estados.

La anexión y la colonización no son los únicos crímenes internacionales que se han utilizado y se siguen utilizando por parte de Israel, sino que se añaden a otros mecanismos y prácticas contra el pueblo palestino. Si bien es cierto que la anexión israelí es parte esencial de una cartera de crímenes internacionales más graves, una que hasta ahora ha sido marginada, al ser ignorada por la comunidad internacional. La anexión está vinculada con el crimen de traslado forzoso y desplazamiento de población palestina que es elresultado de las políticas y prácticas sionistas-israelíes antes, durante y después de la Nakba de 1948. Tampoco puede separarse de la negación del derecho al retorno y a  las reparaciones a 8.7 millones de refugiados palestinos y desplazados internos (66.7 por ciento de los palestinos y palestinas). La anexión tampoco es algo separado y diferente a las políticas de segregación, fragmentación y aislamiento que socavan el derecho palestino a la libre determinación. Ni tampoco es algo distinto de la discriminación institucionalizada perpetrada contra Palestinos con la ciudadanía israelí. Ni tampoco puede separarse de la anexión del 23 por ciento del Estado árabe / palestino propuesto, como se estableció en el plan de partición de la Organización de las Naciones Unidas de 1947 y Jerusalén y los Altos del Golán sirios, ambos anexados oficialmente hace décadas. De hecho, las violaciones sistemáticas de los derechos humanos y los crímenes internacionales perpetrados por Israel son demasiado numerosos para enumerarlos aquí.

Lo más preocupante es la falta, de manerahistórica y en la actualidad, de medidas adecuadas y prácticas por parte de la comunidad internacional para hacer pagar a Israel por estas violaciones y crímenes. Desde la Declaración Balfour hasta el Mandato británico en Palestina, el plan de partición de la Organización de las Naciones Unidas en 1947, la Nakba, la Guerra de 1967, los Acuerdos de Oslo y el Acuerdo del Siglo, la comunidad internacional ha proporcionado a Israel casi ilimitada inmunidad al emitir únicamente condenas neutras y declaraciones simbólicas de apoyo a los derechos del pueblo palestino

No obstante y al mismo tiempo, la misma comunidad internacional parece sorprendida y asombrada por la coyuntura actual. Es como si la anexión israelí (y otras prácticas y políticas ilegales) no fuera la culminación de un régimen colonial y de apartheid profundamente arraigado, un régimen que históricamente no ha sido cuestionado por la comunidad internacional. La situación pone en tela de juicio la falta y la ausencia de voluntad política de la comunidad internacional frente a la clara e incuestionable vigencia de los derechos inalienables del pueblo palestino en virtud del derecho internacional. Más bien, las intervenciones internacionales ausentes, inadecuadas e indebidas para Palestina, así como la aplicación de un marco legal inaplicable e incompleto, han contribuido a la perpetuación del sufrimiento palestino. El hecho de que Israel ahora esté formalizando la anexión de partes estratégicas de la Cisjordania ya colonizada no debería ser una sorpresa, sino la consecuencia previsible de la falta de voluntad política por parte de la comunidad internacional para que Israel cumpla con el derecho internacional.

La anexión israelí actual debe considerar el amplio contexto histórico, político y legal de Palestina en el que se enmarca. Cualquier estrategia de intervención internacional debe abordar no solo la reciente fase de anexión sino las causas profundas del conflicto, que son la colonización sionista-israelí y el régimen de apartheid establecido en Palestina, y no solo la reciente fase de anexión. En lo contrario, la estrategia estará condenada al fracaso. Asimismo, y más importante aún, es necesario revisar y reestructurar la estrategia de liberación nacional palestina y el movimiento de solidaridad internacional, así como desarrollar e implementar una estrategia nacional palestina para movilizar la unidad, las capacidades y las fortalezas de nuestro pueblo. Es necesario incluir la movilización del movimiento de solidaridad internacional, y particularmente asociaciones concretas y activas con otros movimientos por la justicia social y los derechos humanos. La realización del cambio político pasa por demandas unificadas y colectivas, movimientos y actividades desde la base, y al nivel de la sociedad civil hacia arriba para presionar a los gobiernos a cumplir con sus responsibilidades hacia todos los pueblos y grupos oprimidos.Por lo tanto, es evidente que, en el contexto palestino, cualquier movimiento de resistencia, cualquier lucha, cualquier desafío, cualquier intento de cambiar el statu quo, debe basarse en la autosuficiencia palestina para que puedan tener éxito.


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Para unirse a y/o respaldar esta declaración, comuníquese con el personal de BADIL: This email address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it..

Para más información sobre los marcos legales internacionales aplicables en el caso de Palestina, ver BADIL, Anexión israelí: el caso del Bloque Colonial de Etzion, disponible aquí.

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Respaldado por los siguientes movimientos y organizaciones de la sociedad civil palestina:
  • Global Palestinian Refugees Network (40 organizations)
  • "Adaleh" La Coalición Palestina por los Derechos Económicos, Sociales y Culturales. (70 organizaciones)
  • BADIL Resource Center for Palestinian Residency and Refugee Rights
  • BISAN Research and Development Center
  • Union of Palestinian Women’s Committees
  • Voice of Palestinian students
  • “Sayr wa Sayrora” (Palestinian University Students – Jerusalem)
  • al-Herak al-Fahmawi (youth movement in Umm al-Fahmim)
  • “Herak Sada” (Palestinian University Students – Jerusalem)
  • Jabra Cultural Group - Bethlehem
  • “Samidoun” Palestinian Prisoner Solidarity Network
  • Al-Wehda Student Bloc  (Palestinian University Students – Birzeit University)
  • Al-Quttob Student Bloc (Palestinian University Students – Birzeit University)
  • Islamic Bloc - (Palestinian University Students – Birzeit University)
  • The Progressive Students Bloc - (Palestinian University Students – Birzeit University)
  • Movimiento juvenil palestino - Germany
  • General Union of Palestinian Students - France
  • French-Palestinian Solidarity Association (Prisoners Working Group) -France
  • Aidoun Groub - Lebanon
  • Popular Aid for Relief and Development - Lebanon
  • Women Charitable Society - Lebanon
  • SHAHED Palestinian Organization for Human Rights - Lebanon
  • Our Country Heritage Center - Lebanon
  • Palestinian National Forum for Coordination - Lebanon
  • Immigration, Asylum, and Return Forum - Lebanon
  • “Majed Abu Sharar” Media Association - Lebanon
  • “HANA” Development Association - Lebanon
  • Human Appeal Association – Lebanon
  • Palestinian Students Fund - Lebanon
  • Solidarity Association for Social and Cultural Development - Lebanon
  • The Development Center for the Defence of Palestinian Rights - Lebanon
  • “JANA” Center – Lebanon
  • “Al-Awda” The Palestine Right to Return Coalition" - USA
  • Movimiento juvenil palestino - USA
  • Centro Al-Naqab para Actividades Juveniles - Líbano